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Convocatoria TICCámaras | Ayudas de hasta 2.800 euros para proyectos TIC

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Apertura convocatoria: 31 de mayo

 

El Programa TICCámaras tiene como objetivo principal contribuir a la mejora de la competitividad de las PYME, microempresas y autónomos, mediante la adopción de una cultura, uso y aprovechamiento permanente de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en sus estrategias empresariales, para lograr un crecimiento económico sostenido.

 

Lo necesitas si…

• Buscas una oportunidad de mejora en tu empresa

• Quieres mejorar la competitividad

• Recibes una ayuda del 40%

 

En qué consiste…

Fase I: Diagnóstico Asistido de TIC (DAT)

Consiste en la realización de un análisis exhaustivo del nivel de digitalización de la empresa y de sus posibilidades de mejora mediante el estudio de su Cadena de Valor, que permite conocer el esquema y situación del nivel de competitividad de la misma en su entorno económico y de mercado, así como identificar sus necesidades tecnológicas (alineadas con sus necesidades estratégicas y operativas).

En base a estas necesidades y a la identificación de las áreas estratégicas donde las TIC pueden convertirse en oportunidades de mejora de la competitividad, tanto a nivel interno (procesos, información y personas), como a nivel externo (relaciones con clientes, proveedores y colaboradores), se realizará una serie de recomendaciones de implantación de soluciones pertenecientes a las tres líneas de actuación que contempla el Programa:

  • Utilización de las TIC para la gestión empresarial y mejora de la competitividad: herramientas de productividad, ERP, CRM,… con clara orientación a la nube (cloud computing).
  • Comercio Electrónico.
  • Marketing Digital: SEO, SEM, email marketing, analítica web, social media, reputación online, aplicaciones móviles o cualquier otra herramienta, buena práctica o tendencia tecnológica que aparezca en el mercado.
    que contribuyan eficazmente al logro de mayores niveles de eficiencia, productividad y competitividad.

Fase II: Implantación de la solución tecnológica

Tras su participación en la primera fase del Programa, una vez que la empresa cuenta con el diagnóstico y el correspondiente Plan Personalizado de Implantación consensuado, las empresas que se encuentren interesadas en avanzar en el proceso iniciarán una segunda fase en la que, proveedores externos a las Cámaras, realizarán la implantación de las soluciones que las empresas beneficiarias deseen implantar, recogidas en el Plan Personalizado de Implantación.

El coste máximo financiable es de 7.000 € (IVA no incluido), siendo prefinanciados en su totalidad por la empresa beneficiaria. El importe total elegible por TICCámaras (cuantía de la ayuda) será del 40% del coste financiable en que haya incurrido la empresa destinataria, siendo por tanto la cuantía máxima por empresa de 2.800 €.

 

El plazo para la presentación de solicitudes se abre a las 9:00 horas, una vez transcurridos cinco días hábiles desde el día siguiente a la publicación del extracto de esta convocatoria en el BOLETÍN OFICIAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID (el pasado 21 de mayo de 2021), y hasta las 14:00 horas del día 11 de junio de 2021, si bien el plazo podrá acortarse en caso de agotarse el presupuesto. Les recomendamos rellenar el Anexo II: Declaración responsable empresa solicitante antes de la apertura de la convocatoria.

Más información

¿En qué momento una startup se convierte en una pyme?

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Tres elementos caracterizan a una startup de éxito: un producto o servicio innovador que responde a una necesidad de mercado concreta, una financiación sólida para un rápido desarrollo y un crecimiento exponencial. Una vez lanzadas, estas jóvenes empresas tienen todo el interés del mundo en desarrollar su modelo económico, renovarse y convertirse en escalables para consolidarse.

Para crecer en España y en el extranjero, un buen número de ellas desean conseguir fondos para mejorar sus soluciones, contratar a más personal y fortalecer su equipo comercial. ¿Contratación rima con expansión? ¿Y si, encaminarse hacia un modelo pyme era una nueva manera de crecer para las startups?

El modelo startup se define por la presión comercial y financiera. El volumen de negocio debe de ser su prioridad y sus energías deben movilizarse sobre todo alrededor de sus productos antes que a estructurar su organización. La empresa se cimenta también en sus recursos tecnológicos para asegurar la estabilidad de su producto, en sus recursos comerciales para vender y en su servicio al cliente para favorecer la satisfacción y la fidelización de los mismos. ¿Cómo seguir avanzando cuando la cifra de ventas pasa de 0 a 8 millones de euros en cinco años? Apostar por entrar en el mercado internacional y conseguir como clientes a las grandes cuentas se convierte en algo indispensable. Aún si una recaudación de fondos para reclutar más comerciales puede ser necesaria para acelerar el proceso de desarrollo, los inversores podrían mostrar cierta cautela aunque nos refiramos a una startup de alto potencial de crecimiento. La razón es simple: a pesar de una clara progresión, el incremento del volumen de negocio no pasa obligatoriamente por una desmultiplicación de los recursos humanos.

Los fondos de inversión apuestan por la escalabilidad. Para atraerlos, la solución no es tanto construir una fuerza de ventas amplia sino en optimizarla, lo que pasa inevitablemente por lo digital, porque sí, hoy en día, algunas empresas todavía tienen que hacer su transformación digital. Esta, destinada a optimizar los costes, exige una estructura todavía ausente en las startups, en las cuales los equipos trabajan en silos, cada uno organizando su actividad y sus tareas según sus necesidades y estableciendo sus propios procesos, que no necesariamente promueven una buena comunicación entre los diferentes polos.

Si las startups contratan personal sin plantearse la cuestión de la organización vertical, esta aparecerá más tarde en la edad de la madurez, periodo en el cual el modelo startup llega a sus límites y donde el crecimiento estable parece mucho más atractivo. Es necesario entonces mezclar la cifra de ventas con la estructuración de la empresa para asegurar un crecimiento rentable

Para seguir siendo competitivos y seguir creciendo y después de triunfar a nivel internacional, las startups deben redefinir su estrategia. Esto pasa por una fase de transformación para alcanzar un crecimiento rentable. ¿Cómo reestructurar completamente una empresa? Dos elementos deben primar en este proceso de transformación: dejarse aconsejar por un experto externo a la startup y no dudar en modificar el modelo de negocio.

Concretamente, para tener la mejor oferta del mercado, es necesario disponer de la mejor tecnología al mejor precio, y fácilmente accesible para el cliente. La organización de la pyme debe enfocarse en la máxima comercial de “el cliente primero”, esquema clave de una reestructuración que busca facilitar la comunicación entre los servicios y también gestionar la experiencia del cliente en su conjunto, del desarrollo de producto al marketing y del comercio electrónico al servicio al cliente. Aquí es donde realmente se produce la transformación de startup en pyme: en la implementación de procesos que transforman un modelo desorganizado centrado en las ventas en una organización industrial escalable. La contratación de personal se convierte en una herramienta secundaria para favorecer el crecimiento: una organización optimizada permite multiplicar por dos o tres la facturación mientras se estabilizan los gastos.

Si una empresa tiene mucho que ganar al cambiar su estatus para crecer de una manera más sostenible y ganar estabilidad y eficiencia, esta mutación afecta al 100% de los empleados y servicios de la compañía.

Esto requiere de una comunicación cuidadosa con los distintos equipos que la componen. Dado que el cambio genera estrés, el apoyo de RR.HH. es fundamental para aportar explicaciones sobre lo que se ha hecho, lo que se está haciendo y por qué: depende de la Dirección tener ambiciones claras y compartirlas; y de los gerentes dar perspectivas a sus colaboradores, y guiar a aquellos que tienen dificultades para adaptarse a los cambios.

La transformación de una empresa, el paso de ser una startup a convertirse en una pyme, es un proyecto importante que requiere de una planificación y organización previa. Este cambio implica una revisión exhaustiva de cada proceso que se ha implementado para construir una base sólida, lograr un crecimiento rentable, exportar al exterior y ofrecer a los clientes un mejor servicio. El éxito no se basa en resultados rápidos, sino en la continuidad del esfuerzo, la sostenibilidad y la capacidad de renovarse.

Fuente: FRÉDERIC SALLES – ElEconomista